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Cochinillo al Horno de Leña

Cochinillo al Horno de Leña

En la búsqueda incesante de elevación culinaria, explorar técnicas tradicionales es como abrir un tesoro de sabores auténticos. Hoy, nos sumergiremos en una experiencia única con nuestra receta de cochinillo al horno de leña.  Abandonemos los métodos convencionales y abracemos el encanto rústico que solo un horno de leña puede ofrecer.

Ingredientes

  • 1 cochinillo fresco (aproximadamente 4-5 kg)
  • Sal marina gruesa
  • Pimienta negra recién molida
  • 6 dientes de ajo, picados finamente
  • Romero fresco
  • Aceite de oliva virgen extra

Elaboración

Paso 1: Preparación del Cochinillo Comienza por limpiar y secar el cochinillo. Realiza cortes superficiales en la piel para permitir que los sabores se infiltren. Frota la carne con sal marina y pimienta negra al gusto. Este paso sienta las bases para una piel crujiente y una carne jugosa.

Paso 2: Infusión Aromática En un tazón, mezcla los dientes de ajo picados con hojas de romero fresco y un generoso chorro de aceite de oliva virgen extra. Unta esta mezcla sobre el cochinillo, asegurándote de llegar a cada rincón. Este paso proporcionará una explosión de aromas y sabores que caracteriza a la cocina tradicional.

Paso 3: La Magia del Horno de Leña Ahora, el protagonista: el horno de leña. Precalienta tu horno a una temperatura moderada, alrededor de 180°C. La clave aquí es la paciencia. El horno de leña, con su calor envolvente y ahumado sutil, transformará nuestro cochinillo en una obra maestra culinaria.

Paso 4: El Ritual de la Cocción Coloca el cochinillo en la parrilla del horno de leña. Deja que el calor natural y el humo perfumen la carne durante aproximadamente 2.5 a 3 horas. Gira el cochinillo ocasionalmente para asegurar una cocción uniforme y una piel dorada y crujiente.

Paso 5: El Toque Final Cuando la piel esté dorada y la carne alcance esa jugosidad perfecta, retira el cochinillo del horno. Permite que repose unos minutos antes de cortar. Este breve descanso sellará los jugos y consolidará los sabores.

Deja que el aroma ahumado, la piel crujiente y la carne tierna te transporten a la esencia misma de la cocina tradicional. Convierte cada comida en un banquete, celebrando la conexión perdurable entre el hombre, el fuego y la buena comida. ¡Disfruta de este viaje culinario único en su tipo!